viernes 25 de noviembre de 2011

El problema con la termoeléctrica en Chilca – Parte II

Las primeras horas del día de hoy (sábado 19 de noviembre del 2011) el camino a la playa San Pedro, en nuestro querido distrito de Chilca, estuvo bloqueado por un número considerable de operarios, ingenieros y maquinas retroexcavadoras listas para iniciar una faena más de trabajo en esta famosísima obra que se encargará de acabar con los sueños de muchos y traer más de una nueva enfermedad. Obra que permitirá el paso de las tuberías de la empresa generadora de energía de Fénix Power, la cual se ha instalado ilegalmente en la playa de Chilca (inconstitucionalmente, ya que la playa es una propiedad pública y no privada).

La reacción de los pobladores, muchos de ellos obreros y pescadores, quienes dignamente han hecho sentir su voz de protesta ante un grupo de policías que en lugar de cuidar la seguridad nacional se encargaban de realizar el cuidado de una empresa privada. “Hay que cuidar la propiedad privada” me dijo uno de ellos, yo le respondí: “claro que sí, pero también hay que cuidar el medio ambiente”.

El día de hoy los pobladores del distrito han demostrado que no dejarán que una obra que contaminará nuestro pueblo, que cruzará sus tuberías por en medio de las calles principales del distrito (ahora se entreteje la madeja del porque no se han reconstruido las veredas de la Av. Principal y porque se tuvo que quitar toda su estructura, cuando era mucho más fácil trabajar sobre la base de piedra que había y realizar un pulido de una obra que no se adecuaba a las características de nuestro distritos). ¡No eran tan buenitos como creíamos! Por el contrario lo han hecho a sabiendas de lo que sucedería. ¿Quién responderá si una de estas tuberías explota en algún momento? ¿Quién responderá por las enfermedades que empezaran a proliferar y los cambios que se empezaran a manifestar en el mediano plazo? ¡Chilca vale mucho más que un par de camionetas y motocicletas!

¿Y el alcalde? Cuando un grupo de pobladores nos quisimos acercar a solicitar que se haga presente en esta obra, mientras Él se encontraba en la procesión por el aniversario del mercado Nº 2, en lugar de hacer frente al pedido de los pobladores opto por correr, custodiado por dos de sus guardias de seguridad (en eso se ha convertido el serenazgo en Chilca, en la Seguridad personal del alcalde, al mismo estilo de la SS de la Alemania Nazi de Hitler) quienes los protegían. Como si las personas que iban a buscarlos se trataran de delincuentes o asaltantes. ¡Era el pueblo señor alcalde! Sin que esto fuera poco; sus seguidores se encargaron de filmar a todos los que nos encontrábamos en los exteriores del local Municipal, quienes ni siquiera queríamos protestar hacia Él; por el contrario, requeríamos su apoyo en esta cruzada que la población había iniciado ¿Puede ser nuestra autoridad alguien que no tiene sensibilidad con los problemas sociales de su población? ¿Puede ser alcalde alguien que no afronta la problemática que se acontece en nuestro distrito y muy por el contrario acusa a las autoridades pasadas de algo que Él podría detener si tuviera el interés de hacerlo? ¡Revocatoria! Si, a estas instancias alguien que no da la cara a su pueblo, no merece el epíteto de alcalde, ya que este calificativo le ha quedado demasiado grande.

Y el Párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción? Con el mayor respeto que se merece, por su investidura de representante de la iglesia, no puede ser que al pedido de unos pobladores para realizar el llamado con las campanas de la iglesia (como se acostumbra hacer en el caso de una emergencia, llámese un fenómeno natural o en este caso de tipo social) se rehusó a hacerlo. Esto deja mucho que desear. Esto me recuerda al actual Cardenal, quien en la época del terrorismo, siendo obispo de Ayacucho, mostró una actitud de indiferencia a los problemas sociales. “Los derechos humanos son una cojudez” dijo en aquella época. Lejos quedan los contenidos de la Encíclica Rerun Novarun, en la cual se habla del papel de la iglesia en la problemática social a nivel mundial.
Yo quiero lanzar desde aquí un aplauso a todos los que se hicieron presentes el día de hoy en el camino a la playa y hacer un llamado a todos los que puedan estar el día lunes a las 2:00 p.m. en la plaza de armas, en la cual se realizará una audiencia entre la población y la empresa. ¡Es hora de decir no a esta obra!